Este trabajo mural fue realizado por los
alumnos del curso en un espacio de dos horas. Un trabajo en equipo de
doce en el que se repartieron trozos de una reproducción del cuadro de
Picasso "Tres músicos", desde luego nada exento de complejidad.
Entre todos, cada uno dedicado a su
sección, hicieron un trabajo que resultaría difícil para uno sólo. De
manera que si durante la realización los alumnos tenían una vaga idea de
lo que significaba el espacio de cuadro que pintaban, al finalizar y
montar todos los segmentos percibieron la enorme satisfacción del
resultado obtenido en la unión de las fuerzas.
El ejercicio, aparte de dar
aportaciones puramente plásticas para cada alumno, ilustra
espléndidamente la importancia del individuo en el grupo, ya que la
falta de uno solo de los espacios, como pudieron apreciar los alumnos
del curso, significaba dejar el trabajo inacabado.